Niegan amparo a Ricardo Gallardo por uso de helicóptero
Otra vez surge un escándalo en San Luis Potosí que exhibe la opacidad del gobierno estatal bajo la administración de Ricardo Gallardo Cardona. De acuerdo con diversas denuncias y observaciones, helicópteros de uso oficial despegan con frecuencia del Aeropuerto Ponciano Arriaga y aterrizan en el Parque Tangamanga I, operando con matrículas ocultas y desactivando sus rastreadores de vuelo. Estas aeronaves se dirigen constantemente a la Ciudad de México y otros destinos desconocidos, sin que exista transparencia sobre su uso, costos ni propósito.
La preocupación creció cuando el Gobierno del Estado por medio del mandatario estatal Ricardo Gallardo Cardona intentó promover un juicio de amparo para evitar la suspensión de operaciones en el helipuerto del Parque Tangamanga I. Sin embargo, el Juzgado encontró inconsistencias en la demanda, que no especificaba claramente quién era el quejoso ni el perjuicio causado. Tampoco se aportaron documentos clave, como el permiso para operar en el helipuerto. La falta de claridad obligó al tribunal a pedir aclaraciones, que nunca llegaron.
El 31 de enero de 2025, el Juzgado finalmente desechó la demanda de amparo 86/2025 al considerar que no se habían subsanado las irregularidades en el plazo establecido. Esto dejó en evidencia la deficiente justificación del Gobierno del Estado para mantener activo el helipuerto, así como la posible intención de ocultar el verdadero uso de estas aeronaves. La negativa a proporcionar información sobre las operaciones de los helicópteros refuerza las sospechas sobre el mal uso de recursos públicos y el uso de estos.
El caso de los vuelos clandestinos de Ricardo Gallardo y su administración es sólo un símbolo más de la falta de transparencia y el abuso de poder en San Luis Potosí. El hecho de que el mandatario y su equipo utilicen helicópteros bajo un velo de secreto resulta indignante. La falta de registros públicos sobre los vuelos y la negativa a rendir cuentas muestran una administración que prefiere operar en la penumbra en lugar de someterse al escrutinio ciudadano.