La oposición en SLP es una simple caricatura
Lamentablemente la oposición en San Luis Potosí es una caricatura.
La oposición en San Luis Potosí está en ruinas: dividida, debilitada y sin rumbo. Esta situación es aprovechada sin reservas por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y el Partido Verde, quienes operan con total comodidad ante la inacción de sus adversarios políticos.
Sara Rocha, al frente de un PRI al borde de la desaparición, se muestra con una pasividad alarmante. No asume su papel de opositora y parece más preocupada por su propia supervivencia política. Su silencio sugiere que ya prepara una alianza con el Verde de cara a las próximas elecciones.
Marco Gama, dirigente de Movimiento Ciudadano, ha sido tibio. Ocasionalmente levanta la voz contra las decisiones del gobierno estatal, pero lo hace sin contundencia ni la firmeza que exige su papel.
En Morena, Rita Ozalia Rodríguez ha sido atacada y acorralada por el Partido Verde, pero en lugar de hacer valer su posición, permite que sus diputados sean controlados por Gallardo. En algunos casos, incluso ha justificado las acciones del mandatario. A pesar de contar con respaldo federal, su falta de liderazgo y definición le pasará factura pronto a su partido.
El PAN, bajo la dirección de Verónica Rodríguez, padece la misma crisis. En lugar de ejercer presión contra el gobierno estatal, su prioridad parece ser la lucha interna y la conservación de su parcela de poder. Como dirigente es decepcionante; como opositora, irrelevante.
La administración de Gallardo ofrece abundante material para una oposición combativa: corrupción, opacidad, abuso de poder, violaciones a derechos humanos, inseguridad y promoción anticipada de campañas, entre otros temas. Sin embargo, la oposición permanece inerte, sumida en su propia crisis y sin ejercer el contrapeso que la ciudadanía espera.