Ciudad Valles y Matlapa con el mayor número de semáforos en rojo

01.02.2025 12:11

San Luis Potosí está sumido en una grave crisis de seguridad que contradice por completo la promesa de campaña del mandatario Ricardo Gallardo Cardona de que los ciudadanos podrían “vivir sin miedo”. De acuerdo con los datos más recientes del Semáforo Delictivo, el estado acumula tres indicadores en rojo, lo que evidencia el fracaso de la estrategia de seguridad y la incapacidad del gobierno para garantizar la paz y la tranquilidad de la población.

El Semáforo Delictivo evalúa la incidencia de los siguientes once delitos en México:
1.- Homicidio
2.- Secuestro
3.- Extorsión
4.- Robo a vehículo
5.- Robo a casa habitación
6.- Robo a negocio
7.- Lesiones
8.- Violación
9.- Violencia familiar
10.- Feminicidio
11.- Narcomenudeo

Estos indicadores permiten monitorear y comparar la situación de seguridad en las diferentes entidades federativas y municipios del país.

Los delitos de alto impacto siguen en aumento y afectan cada vez más a los potosinos. Según el último informe de criminalidad, en diciembre de 2024 se registraron:

243 robos de vehículos
59 robos a casas
81 robos a negocios
310 casos de lesiones

Estos números revelan un panorama desolador en el que la delincuencia sigue operando con impunidad, mientras las autoridades insisten en discursos vacíos que no se reflejan en resultados concretos.

El problema no se limita a un solo municipio. Ciudad Valles y Matlapa encabezan la lista del terror, acumulando cuatro semáforos en rojo cada uno, lo que los convierte en zonas de alto riesgo. La violencia no solo se concentra en estos puntos; todo el estado enfrenta una ola de criminalidad creciente que afecta tanto a la zona metropolitana como a las regiones rurales.

La estrategia de seguridad ha sido un fracaso rotundo y desde el inicio de su administración, Ricardo Gallardo Cardona ha insistido en que su gobierno trabaja para garantizar la seguridad de los potosinos. Sin embargo, los hechos desmienten su discurso. A pesar de los recursos invertidos en seguridad, los delitos no solo persisten, sino que han aumentado en varias categorías.

El mandatario vendió la idea de un San Luis Potosí seguro, donde las familias pudieran salir a las calles sin temor, pero la realidad es otra: el miedo y la violencia se han convertido en el pan de cada día para miles de ciudadanos.

Los potosinos exigen soluciones reales, pero el gobierno estatal sigue apostando por operativos mediáticos y estrategias ineficaces. Mientras tanto, la delincuencia avanza, la impunidad reina y las víctimas siguen acumulándose.

San Luis Potosí necesita un verdadero cambio en la estrategia de seguridad, un gobierno que actúe con firmeza y resultados que devuelvan la tranquilidad a la gente. Porque hasta ahora, el único legado de la administración de Gallardo Cardona en materia de seguridad es el miedo, la incertidumbre y la desesperanza.